domingo, 2 de octubre de 2022

LA LEGIÓN ESPAÑOLA

EL CUERPO MILITAR DE LA LEGIÓN FUE UN CUERPO CONTROVERTIDO CON UN IMPORTANTE RETO RESPECTO A LA MEMORIA HISTÓRICA

La calmada estrategia de invadir el Rif se va tornando más agresiva tras terminar la I Guerra Mundial. Dos hitos marcarán un recrudecimiento de la guerra de ocupación que tendrá como principal consecuencia el desastre de Annual, el Expediente Picasso y en última instancia el autogolpe del señor Miguel Primo de Rivera y Orbaneja que dará fin al liberalismo español. El inicio de este desastre habría de situarlo en una agresiva política colonialista que tendrá como hitos fundamentales, los Reales Decretos del 28 y 30 de enero de 1920.

Por el primero, se mandará crear un Tercio de Extranjeros, es decir, una versión española de la Légion étrangère, un temible cuerpo militar de mercenarios sin escrúpulos con los que Francia invadió, mediante el terror, a Argelia. El Comandante de Infantería, el señor José Millán-Astray y Terreros, ferviente africanista, asumirá esta nefanda misión. Dos días después, se emitiría la segunda Real Orden por la que el General de División, el señor Manuel Miguel Fernández Silvestre pasará de la Comandancia General de Ceuta a la de Melilla para comandar la invasión a sangre y fuego del Rif . 

Bajo la nefanda guía de Millán Astray, el plagiador de la Légion étrangère, se estableció la libre inscripción, independientemente de los antecedentes penales o de la gravedad de los crímenes que se hubieran cometido, lo que abrió el Rif, un pueblo de orgullosos campesinos a toda suerte de criminales, quedando la vía libre para que violadores, pederastas y psicópatas huyeran del estigma social en España sembrando en el Rif el terror.

Destaca don Luis Eugenio Togores Sánchez, especialista en historia militar, que Millán Astray era hijo de un director de prisiones, y parece (aunque esto no lo diga don Luis) que Astray compartía la in illo tempore arraigada y poco cristiana idea de que la redención de los criminales pasaba por la muerte por sus pecados. Así se explicaría esa filosofía tenebrosa expresada en cánticos fanáticos como "el novio de la muerte".

Hemos de ser muy cuidadosos con los juicios sobre el pasado, lo cual no obsta por que sea miserable el enaltecimiento de prácticas como la formación de un cuerpo a base de mercenarios extranjeros y potenciales criminales de toda condición para lanzar contra un pueblo de agricultores. Creo que no se pueden condenar hechos pasado pero tampoco enaltecerlos. Antes bien, con la Ley de Memoria Democrática en la mano, estos homenajes podrían ser derogados si la aplicación de la Ley no estuviera, en la práctica, restringida al enaltecimiento de los crímenes cometidos contra la izquierda, quedando los crímenes del colonialismo impunes. 

Lo anterior se me antoja en esencia contradictorio ya que los responsables de crímenes contra la democracia española, la II República y la izquierda son en un gran número los africanistas que una década antes se lanzaron a perpetrar crímenes de lesa humanidad en el Rif, como el bombardeo con agentes químicos de los focos de concentración de la población civil rifeña, en gran parte mujeres y niños.

La cuestión torna de contradictoria a hiriente en ciudades como Melilla donde el PSME aplica la Ley de Memoria Histórica para acabar con la herencia fascistas y CpM esquiva hacer lo propio con monumentos colonialistas. Valga como prueba, la vehemencia con la que el PSME defiende acabar con la estatua "a los héroes de España" y la cobardía con la que CpM evita si quiera mencionar la estatua, emplazada a unos metros, dedicada "a los héroes de las Campañas".

Por supuesto, no creo que el actual cuerpo de La Legión sea una continuación de esas partidas de mercenarios e individuos sin escrúpulos que participaron en la Guerra del Rif. Es más el actual cuerpo de La Legión, y así lo creo, es garante de nuestra seguridad y de la integridad territorial de nuestro país. ¿Se puede homenajear al actual cuerpo de La Legión? Por supuesto, pero no sólo a ellos, sino a todo el Ejército español y a nuestras FCSE. Por principios, lo que no me parece moral es homenajear que hace cien años se crearan bandas de mercenarios mediante potenciales criminales, que pudieran haber sido pederastas, violadores o psicópatas, para invadir a un pueblo que sólo era culpable de habitar su tierra desde hace milenios. Por los mismo principios, no podría celebrar la invasión francesa de España en el siglo XVIII ni la invasión islámica de la Hispania visigótica.

Se da el caso de que el cuerpo de La Legión ha sido la principal fuerza de choque con la población rifeña de Melilla y la yeblita de Ceuta hasta hace muy pocos años, siendo imperioso aplicar la Ley de Memoria Democrática o meramente el Código penal militar e investigar de manera oficial, hechos como los siguientes.

Por los hechos lamentables de junio de 1975 se desata un pogromo contra la población rifeña de Ceuta y Melilla, que como bien explica el investigador don Fernando Miguel Belmonte Montalbán, no pudo desarrollarse sin la aquiescencia de las autoridades militares de la Plaza y donde destacó el papel de los legionarios en los cacheos. La persecución adquierió tal virulencia que centenares de melillenses y cebtíes tuvieron que que exiliarse a territorio marroquí. Una auténtica Marcha Negra de tal gravedad que el 15 de julio de 1975 un órgano internacional, el Consejo de Ministros de Asuntos Exteriores, emitirá una resolución de condena por “la represión y las expulsiones colectivas” así como por las “provocaciones militares” en Ceuta y Melilla.

Tras las deleznables acciones del 8 de febrero y el 6 de marzo de 1979 contra los hoteles Metropol de Melilla y Ulises de Ceuta, atribuidas a un fantasmagórico Frente Patriótico de Liberación Marroquí, se volverán a producir injustos pogromos contra la población originaria de Ceuta y Melilla, en los que participaron activamente elementos legionarios, como denunció el periodista don Fernando González Martín en la revista Triunfo ("La guerra secreta de Melilla"). 

A menos de tres meses, Su Majestad, el Rey de España, don Juan Carlos I visitaría la ciudad marroquí de Fez con SM la Reina doña Sofía, para reunirse con SM, el Rey don Hassán II. Este viaje, será interpretado en Melilla como una claudicación. Poco antes, elementos de La Legión Española asaltaban el gueto de la Cañada.

Desde el alejamiento en 1987 del líder Omar Duddú hasta bien avanzados los noventa, se documentan continuadas incursiones militares contra la población autóctona de las plazas. Por ejemplo, el 9 de agosto de 1987 un legionario abrió fuego contra una tetería del barrio cebtí del Príncipe, siendo acribillado el señor Said Abdelkader (Diario Sur, 10 de agosto de 1987).  El 21 de mayo de 1991, elementos de La Legión asaltaron a la población rifeña del barrio de la Cañada, en Melilla (Diario El País, 22 de mayo de 1991). Ningún Juez se atrevió a juzgar a los “incontrolados”.  Un año después, elementos del mismo cuerpo militar asaltarían en la misma impunidad a la población autóctona del barrio cebtí de los Rosales (Diario El País, 30 de junio de 1992).  Y así se continuaron hasta la incursión del 10 de marzo de 1996, contra la barriada de la Cañada en Melilla (Diario El País, 11 de marzo de 1996).

Tras estas acciones el cuerpo de La Legión fue reformado profundamente mediante el reclutamiento masivo de rifeños cambiando radicalmente su carácter a finales de los noventa hasta ser el querido y respetado cuerpo de profesionales que es ahora tanto en Ceuta como en Melilla. Sí que hay muchos que esperamos un poco de autocrítica con nuestro pasado reciente, la aplicación de la Ley de Memoria Democrática y por supuesto el fin de los homenajes a acciones que no son homenajeables, como la fundación de un cuerpo mediante mercenarios extranjeros y potenciales criminales para invadir a otro pueblo. Podemos entenderlo, ser neutrales pero no celebrarlo. Fuera de eso, hagamos todos los homenajes que merecen nuestros actuales legionarios así como el resto de tropas y también nuestros cuerpos de seguridad, todos ellos sí se lo merecen. Lo demuestran todos los días a lo largo y ancho del mundo.

         

2 comentarios:

  1. Resulta interesante y objetiva su visión de los hechos acerca de este colectivo tan controvertido en tiempos por suerte pasados. Sin duda un gran artículo, guste más o menos, que sitúa los hechos en su justo contexto histórico-social, hoy relativamente superado en sus aspectos más oscuros.

    Quiero aprovechar este medio para poner en conocimiento de todos los interesados en la historia de Melilla y de la región del Rif la puesta en marcha de un fondo documental digital temática para intentar reunir y preservar todo ese vasto conocimiento y documentación que se encuentra disperso por la red antes de que desaparezca.

    Un cordial saludo y enhorabuena por el artículo.

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    1. Muchísimas gracias por su opinión. Es un auténtico honor.

      Un abrazo muy fuerte desde Colectivo Amazigh Melillense por la Recuperación de la Memoria Histórica. Sigan con nosotros.

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